¿Qué es el CVI?
Discapacidad visual cortical es una afección neurológica en la que los niños con ojos perfectamente sanos tienen dificultades para ver, a menudo de manera significativa, porque el cerebro tiene dificultades para procesar la información visual
No existe una gammagrafía clínica que pueda diagnosticar de manera concluyente la IVC, por lo que el diagnóstico se realiza mediante una combinación de factores:
- Un examen ocular para confirmar que la salud física del ojo no puede explicar los comportamientos visuales atípicos
- Antecedentes de impacto o evento neurológico que podría haber causado la IVC (como una lesión anóxica o hipóxica, espasmos infantiles, trastorno convulsivo, accidente cerebrovascular o IVH, etc.)
- La presencia de comportamientos visuales atípicos específicos de la CVI (que analizaremos en profundidad a continuación).
Una vez establecido el diagnóstico (realizado por un oftalmólogo, neurooftalmólogo o neurólogo familiarizado con la IVC), es importante obtener una evaluación funcional de la visión por parte de un profesor de estudiantes con discapacidades visuales (IVT). La evaluación funcional de la visión (FVA, por sus siglas en inglés) proporcionará información fundamental sobre la forma en que el niño usa su visión y los apoyos que necesita para progresar.
Los indicadores más claros de la IVC son las características conductuales exclusivas de los niños con IVC.
Qual son los signos de la CVI?
Hay diez características típicas de los niños con IVC. Comprenderlas en profundidad ayuda padres and the professionals identifican la CVI en niños con problemas de visión.
Esta guía se creó con la contribución de Chris Russell, un profesor de personas con discapacidad visual comprometido con mejorar la identificación del CVI. Le ayudará a reconocer las señales y a dar el siguiente paso con confianza.
Las características son:
- Preferencias de color
- Necesidad o atracción por el movimiento
- Visual Latement (retraso en el procesamiento visual)
- Preferencias de campo visual únicas
- Dificultad con la complejidad visual
- Necesidad de atracción por la luz
- Dificultad con la visión a distancia
- Reflejos visuales atípicos
- Dificultad con la novedad visual
- Ausencia de alcance guiado visualmente
La CVI se clasifica según su gravedad en tres fases: la fase I es el impacto más grave en la visión funcional y la fase es la más cercana a los comportamientos visuales típicos. Los rasgos suelen ser más pronunciados en las primeras fases y menos obvios, pero aún se presentan en formas más sutiles en las fases posteriores.
Características del CVI en todas las fases
1. Fuerte preferencia de color
A los niños con CVI les resulta más fácil ver colores brillantes y saturados (rojo, amarillo, neón). Los objetos con colores pastel, grises o blancos y negros apagados les resulta mucho más difícil (o imposible) ver.
Es posible que un niño solo responda a un solo color intenso, por ejemplo, siempre mirando el rojo, pero ignorando otros colores.
El niño observará una variedad más amplia de objetos, pero los colores brillantes y saturados aún se destacan y actúan como un ancla visual.
Formas de ayuda:
Ofrézcales utensilios, tazas o juguetes de un color llamativo y uniforme, como una cuchara roja brillante o una toalla amarilla, para que pueda comer y lavarse las manos de forma independiente.
2. Atracción por el movimiento
El movimiento ayuda a captar y mantener la atención visual de los niños con CVI.
El niño puede solamente observe las cosas en movimiento, como los ventiladores de techo o los automóviles que pasan por allí.
El niño puede mirar objetos fijos cercanos, pero el movimiento ayuda a centrar su atención en los objetos que están más lejos.
Lo que puede observar:
Los niños con CVI pueden balancear o sacudir la cabeza (hábitos que fácilmente se malinterpretan como comportamiento sensorial) para crear un movimiento que les ayude a ver. También pueden usar más la vista cuando se mueven, por ejemplo, en un cochecito, una silla de ruedas o mientras caminan.
Formas de ayuda:
Mueva el objeto que su hijo quiere ver (especialmente si mueve su cuerpo cuando intenta concentrarse en él, lo que indica que necesita moverse para ayudarlo a concentrarse).
3. Difícil con la latencia visual
Los niños con CVI muestran un retraso entre el momento en que sus ojos ven algo y el momento en que su cerebro procesa la imagen.
Los niños pueden experimentar una latencia constante, un retraso en el procesamiento.
La latencia visual disminuye y es posible que solo aparezca cuando el niño está estresado, cansado o sobreestimulado.
Formas de ayudar a su hijo:
Permite que su hijo dedique más tiempo a procesar visualmente, sin añadir distracciones auditivas o táctiles.
4. Preferencias únicas de campo visual
Los niños con CVI pueden ver mejor desde un ángulo específico, por ejemplo, solo notan cosas en el campo de visión derecho, izquierdo, superior, inferior o central.
Un niño puede confiar en un solo campo visual fuerte, como observar solo los objetos del lado derecho.
Los niños usan más de una parte de su campo visual. A medida que avanzan en las intervenciones, suelen utilizar primero los campos laterales (derecho e izquierdo), luego el campo superior y, más tarde, el campo central para los objetos que están justo delante de ellos. El campo inferior suele ser el más difícil, incluso cuando la visión mejora.
5. Complejidad visual
Los niños con CVI tienen dificultades para procesar la información visual «ocupada». Esto puede adoptar varias formas.
- Complejidad del arreglo: una escena con una variedad de objetos y materiales diferentes, como una cesta de juguetes o una exhibición concurrida en un libro o en un tablero de comunicación
Formas de ayudar a su hijo:
Reduzca la complejidad de la matriz para ayudar a su hijo a ver un objeto, como quitar un juguete específico y colocarlo contra una superficie plana. Durante la hora de comer, tenga en cuenta la cantidad de cosas que hay en la mesa y el ajetreo del mantel individual.
- Complejidad del objetivo y el objeto: un objeto individual con varios colores, patrones o detalles.
- Complejidad del entorno sensorial (complejidad multisensorial): las luces brillantes, el ruido, la temperatura o la actividad social pueden desbordar el procesamiento visual. La fatiga, el malestar o la sobreestimulación pueden reducir aún más la visión.
- Complejidad de los rostros: Los rostros son intrínsecamente complejos con varias características distintivas, y los niños con CVI tienen dificultades para orientarse hacia un rostro.
A los niños les resultará difícil, o imposible, procesar las caras y no harán contacto visual.
Los niños pueden orientarse (sin contacto visual) hacia rostros conocidos, como los padres y los cuidadores. Con un progreso aún mayor, también es posible que empiecen a orientarse hacia rostros desconocidos. Finalmente, el niño comenzará a hacer contacto visual.
6. Necesidad o atracción por la luz
Las luces brillantes atraen y mantienen la visión de los niños con CVI.
Un niño con CVI mirará fijamente las luces o las ventanas brillantes.
La observación con luz disminuirá y es posible que solo salga a la superficie cuando el niño esté sobreestimulado, cansado o en un entorno muy ocupado. Además, es poco frecuente que los niños miren con luz, pero siempre se beneficiarán de la luz para mejorar su visión.
Formas de ayudar a su hijo:
Usa la luz para resaltar objetos importantes, como iluminar un juguete con una linterna. Enseñe habilidades, como reconocer palabras, en una pantalla retroiluminada en lugar de hacerlo en papel.
Lo que puede observar:
Con frecuencia se piensa que los niños con CVI «miran fijamente a la luz» cuando miran fijamente al espacio o miran más allá de un objeto. Con frecuencia, «apagan» su visión y reducen la presión sobre el cerebro, a fin de utilizar mejor sus otros sentidos, como escuchar o tocar.
7. Dificultad con la visión a distancia
Los niños con CVI tienen dificultades para ver objetos a lo lejos. Es posible que solo puedan ver objetos a lo lejos si están en movimiento, son brillantes, están iluminados o tienen un color específico.
En esencia, este desafío se relaciona con la complejidad: cuanto más lejos está algo, más complejo se vuelve su fondo.
Es posible que los niños no noten objetos de más de 18 pulgadas. Es posible que detecten algo a una distancia de hasta un metro si se mueve, es reflectante o tiene mucho contraste.
La visión se extiende a mayores distancias. En la fase III, muchos niños pueden ver hasta unos 20 pies en entornos sencillos. En entornos complejos, la distancia útil suele ser más corta.
Formas de ayudar a su hijo:
Reduzca la distancia entre su hijo y el objeto que necesita ver. En las aulas o en espacios concurridos, colócalos más cerca del objeto de interés, ya sea un estante para juguetes o el profesor. Resalta los objetos distantes con luz, color o movimiento para hacerlos más visibles.
8. Reflejos visuales atípicos
Dos reflejos naturales del parpadeo (parpadear como reacción al contacto entre las cejas o cuando algo se mueve rápidamente hacia la cara (parpadear ante una amenaza) se ven afectados en las personas con IVC.
Los reflejos estarán ausentes.
Estarán latentes o se retrasarán y, a medida que el cerebro mejora en el procesamiento de la información visual, por lo general se resuelven, por lo general al final de la fase II.
9. Dificultad con la novedad visual
Los niños con CVI ven objetos, juguetes o entornos familiares con más facilidad que los nuevos o desconocidos. Cuando reciben información visual familiar (como una persona, un juguete, un objeto o un entorno que conocen bien), puede parecer que tienen una mejor visión.
Un niño puede usar su visión casi por completo en objetos y entornos familiares, y mostrar poca respuesta visual a algo nuevo.
El niño observará una gama más amplia de objetos, pero es posible que aún tenga dificultades para encontrar objetos nuevos en entornos ajetreados o complejos.
Formas de ayudar a su hijo:
Exponga repetidamente a su hijo a objetos nuevos para que se familiarice con el tiempo e introduzca las novedades gradualmente, un juguete, objeto o lugar nuevo a la vez.
10. Ausencia o dificultad con el alcance guiado visualmente
Los niños con CVI tienen dificultades para usar los ojos y las manos juntos. Es posible que miren algo, desvíen la mirada y luego lo alcancen. Es posible que algunos necesiten tocar un objeto antes de levantarlo o que no puedan mirar un objeto mientras lo sostienen.
Los niños no pueden usar la vista y el tacto simultáneamente.
Los niños miran el objeto que quieren alcanzar, miran hacia otro lado y luego lo alcanzan. En la fase III, la dificultad se resuelve en su mayor parte, y solo aparece en tareas de motricidad muy fina o en situaciones de alta complejidad.
Nota: Es posible que los niños con problemas motores, como la parálisis cerebral, no puedan alcanzar objetos, pero aun así mostrarán el desafío principal: la incapacidad de estar en contacto táctil con un objeto o una persona mientras utilizan la visión. Presta atención a lo que ayuda a tu hijo: es posible que utilice su visión de manera más eficaz cuando alguien lo sostiene, le toca la mano o cuando está en determinadas posiciones.