Reconocimiento de la CVI: Diez características

By:
Chris Russell
|
In collaboration with Chris Russell, TVI
Reconocimiento de la CVI: Diez características

¿Qué es la CVI?

La discapacidad visual cortical es una afección neurológica en la que los niños con ojos perfectamente sanos tienen dificultades —a menudo significativas— con la visión porque el cerebro tiene problemas para procesar la información visual.

No existe una prueba clínica que pueda diagnosticar la CVI de manera concluyente, por lo que el diagnóstico se realiza mediante la combinación de varios factores:

  • Un examen ocular para confirmar que la salud física del ojo no puede explicar los comportamientos visuales atípicos.
  • Un historial de impacto o evento neurológico que podría haber causado la CVI (como una lesión anóxica o hipóxica, espasmos infantiles, trastornos convulsivos, accidentes cerebrovasculares o hemorragia intraventricular, etc.).
  • La presencia de comportamientos visuales atípicos específicos de la CVI (que exploraremos en profundidad a continuación).

Una vez establecido el diagnóstico (por parte de un oftalmólogo, neurooftalmólogo o neurólogo familiarizado con la CVI), es importante obtener una evaluación de la visión funcional por parte de un maestro de estudiantes con discapacidad visual (TVI, por sus siglas en inglés). La evaluación de la visión funcional (FVA) proporcionará información fundamental sobre cómo el niño utiliza su visión y qué apoyos son necesarios para progresar.

Los indicadores más claros de la CVI son las características conductuales únicas de los niños con esta afección.

¿Cuáles son los signos de la CVI?

Existen diez características típicas de los niños con CVI. Comprenderlas a fondo ayuda a los padres y a los profesionales a identificar la CVI en niños con desafíos visuales.

Esta guía fue creada con el aporte de Chris Russell, un maestro de estudiantes con discapacidad visual comprometido con mejorar la identificación de la CVI. Le ayudará a reconocer los signos y a dar el siguiente paso con confianza.

Las características son:

  1. Preferencias de color
  2. Necesidad o atracción por el movimiento
  3. Latencia visual (retraso en el procesamiento visual)
  4. Preferencias de campo visual únicas
  5. Dificultad con la complejidad visual
  6. Necesidad o atracción por la luz
  7. Dificultad para ver a distancia
  8. Reflejos visuales atípicos
  9. Dificultad con la novedad visual
  10. Ausencia de alcance guiado por la visión

La CVI se clasifica por gravedad en tres fases: la Fase I representa el impacto más grave en la visión funcional y la Fase III es la más cercana a los comportamientos visuales típicos. Los rasgos suelen ser más pronunciados en las fases iniciales y menos evidentes, aunque presentes de forma más sutil, en las fases posteriores.

Características de la CVI a través de las fases

1. Fuerte preferencia por el color

A los niños con CVI les resulta más fácil ver colores brillantes y saturados (rojo, amarillo, neón). Los tonos pastel apagados, los grises o los objetos en blanco y negro son mucho más difíciles, o imposibles, de percibir para ellos.

  • En las fases iniciales

Es posible que el niño solo responda a un color intenso; por ejemplo, que siempre mire el rojo pero ignore los demás colores.

  • En las fases posteriores

El niño mirará una mayor variedad de objetos, pero los colores brillantes y saturados seguirán destacando y actuando como un ancla visual.

Cómo ayudar:

Ofrezca utensilios, vasos o juguetes de un solo color intenso y constante, como una cuchara roja brillante o una toalla amarilla, para facilitar la alimentación y el lavado de manos de forma independiente.

2. Atracción por el movimiento

El movimiento ayuda a captar y mantener la atención visual de los niños con CVI.

  • En las fases iniciales

Es posible que el niño solo mire objetos en movimiento, como ventiladores de techo o coches que pasan.

  • En las fases posteriores

El niño puede mirar objetos cercanos que no se mueven, pero el movimiento sigue ayudando a atraer su atención hacia elementos más lejanos.

Qué podría observar:

Los niños con CVI pueden balancearse o mover la cabeza —hábitos que a menudo se confunden con conductas sensoriales— para generar el movimiento que les ayuda a ver. También pueden usar mejor su visión mientras están en movimiento, como en un cochecito, una silla de ruedas o al caminar.

Cómo ayudar:

Mueva el objeto que su hijo quiere ver (especialmente si mueve su cuerpo al intentar enfocarse en él, lo cual indica que necesita movimiento para concentrarse).

3. Dificultad con la latencia visual

Los niños con CVI muestran un retraso entre el momento en que sus ojos ven algo y el momento en que su cerebro procesa la imagen.

  • En las fases iniciales

Los niños pueden experimentar latencia de forma constante, es decir, un retraso en el procesamiento.

  • En las fases posteriores

La latencia visual disminuye y puede aparecer solo cuando el niño está estresado, cansado o sobreestimulado.

Cómo ayudar a su hijo:

Déle tiempo adicional para procesar visualmente la información, sin añadir distracciones auditivas o táctiles.

4. Preferencias de campo visual únicas

Los niños con CVI pueden ver mejor desde un ángulo específico, como notar solo las cosas en el campo visual derecho, izquierdo, superior, inferior o central.

  • En las fases iniciales

Un niño puede depender de un solo campo visual fuerte, como notar solo los objetos en el lado derecho.

  • En las fases posteriores

Los niños utilizan más de una parte de su campo visual. A medida que progresan con las intervenciones, a menudo comienzan a usar los campos laterales (derecho e izquierdo), luego el campo superior y, más tarde, el campo central para los objetos que están directamente frente a ellos. El campo inferior suele ser el más difícil, incluso cuando la visión mejora.

5. Complejidad visual

Los niños con CVI tienen dificultades para procesar información visual "cargada". Esto puede manifestarse de varias formas.

  1. Complejidad del entorno: una escena con una variedad de objetos y materiales diferentes, como una cesta de juguetes o una imagen recargada en un libro o en un tablero de comunicación

Formas de ayudar a su hijo:

Reduzca la complejidad del entorno para ayudar a su hijo a ver un objeto, por ejemplo, retirando un juguete específico y colocándolo sobre una superficie lisa. Durante las comidas, tenga en cuenta la cantidad de cosas que hay sobre la mesa y lo recargado que pueda estar el mantel individual.

  1. Complejidad del objetivo u objeto: un objeto individual con múltiples colores, patrones o detalles.
  1. Complejidad del entorno sensorial (complejidad multisensorial): Las luces brillantes, el ruido, la temperatura o la actividad social pueden saturar el procesamiento visual. La fatiga, la incomodidad o la sobreestimulación pueden reducir aún más la visión.
  1. Complejidad de los rostros: Los rostros son intrínsecamente complejos, con varios rasgos distintos, y a los niños con CVI les cuesta orientarse hacia una cara.
  • En las fases iniciales

A los niños les resultará difícil, o imposible, procesar los rostros y no establecerán contacto visual.

  • En fases posteriores

Los niños pueden orientarse (sin contacto visual) hacia rostros familiares, como los de sus padres y cuidadores. Con un mayor progreso, también pueden empezar a orientarse hacia rostros desconocidos. Finalmente, el niño empezará a establecer contacto visual.

6. Necesidad o atracción por la luz

Las luces brillantes atraen y mantienen la atención visual de los niños con CVI.

  • En fases iniciales

Un niño con CVI mirará fijamente las luces o las ventanas brillantes.

  • En fases posteriores

La fijación en la luz disminuirá y puede que solo aparezca cuando el niño esté sobreestimulado, cansado o en un entorno muy concurrido. Más adelante, la fijación en la luz será poco frecuente, pero siempre se beneficiarán de ella para mejorar su visión.

Formas de ayudar a su hijo:

Utilice la luz para resaltar objetos importantes, como iluminar un juguete con una linterna. Enseñe habilidades, como el reconocimiento de palabras, en una pantalla retroiluminada en lugar de en papel.

Lo que puede observar:

A menudo se piensa que los niños con CVI están "mirando fijamente a la luz" cuando se quedan mirando al vacío o ven más allá de un objeto. Con frecuencia, están "desconectando" su visión y reduciendo el esfuerzo cerebral para participar mejor con sus otros sentidos, como el oído o el tacto.

7. Dificultad para ver a distancia

Los niños con CVI tienen dificultades para ver objetos a distancia. Es posible que solo puedan ver objetivos lejanos si están en movimiento, son brillantes, están iluminados o tienen un color específico.

En esencia, este desafío está relacionado con la complejidad: cuanto más lejos está algo, más complejo se vuelve su fondo.

  • En fases iniciales

Es posible que los niños no perciban objetos a más de 45 centímetros de distancia. Podrían detectar algo a una distancia de hasta un metro si se mueve, refleja luz o tiene un alto contraste.

  • En fases posteriores

La visión alcanza distancias mayores. En la Fase III, muchos niños pueden ver hasta unos 6 metros en entornos sencillos. En entornos complejos, la distancia útil suele ser menor.

Cómo ayudar a su hijo:

Reduzca la distancia entre su hijo y el objeto que necesita ver. En aulas o espacios concurridos, sitúelo más cerca del elemento de interés, ya sea un estante de juguetes o el profesor. Resalte los objetos lejanos con luz, color o movimiento para hacerlos más visibles.

8. Reflejos visuales atípicos

Dos reflejos naturales de parpadeo —el parpadeo en reacción al tacto entre las cejas o ante algo que se mueve rápidamente hacia la cara (reflejo de amenaza)— se ven afectados en personas con CVI.

  • En fases iniciales

Los reflejos estarán ausentes.

  • En fases posteriores

Serán latentes o tardíos y, a medida que el cerebro mejora en el procesamiento de la información visual, suelen resolverse, generalmente al final de la Fase II.

9. Dificultad con la novedad visual

Los niños con CVI ven objetos, juguetes o entornos familiares con mayor facilidad que los nuevos o desconocidos. Con estímulos visuales familiares —como una persona, un juguete, un objeto o un entorno que conocen bien— pueden parecer tener una mejor visión.

  • En fases iniciales

Un niño puede utilizar su visión casi exclusivamente con objetos y entornos familiares, mostrando poca respuesta visual ante cualquier novedad.

  • En fases posteriores

El niño observará una gama más amplia de objetos, pero aún puede tener dificultades con elementos nuevos en entornos concurridos o complejos.

Cómo ayudar a su hijo:

Exponga a su hijo repetidamente a elementos nuevos para que se familiarice con ellos con el tiempo, e introduzca la novedad de forma gradual, de un juguete, objeto o lugar a la vez.

10. Ausencia o dificultad para alcanzar objetos bajo guía visual

Los niños con CVI tienen dificultades para coordinar la vista y las manos. Es posible que miren algo, desvíen la mirada y luego intenten alcanzarlo. Algunos necesitan tocar un objeto antes de tomarlo, o son incapaces de mirar un objeto mientras lo sostienen.

  • En las fases iniciales

Los niños no pueden usar la vista y el tacto simultáneamente.

  • En las fases posteriores

Los niños miran el objeto que quieren alcanzar, desvían la mirada y luego lo alcanzan. En la Fase III, la dificultad prácticamente desaparece y solo se manifiesta en tareas de motricidad fina o en situaciones de gran complejidad.

Nota: Los niños con problemas motores, como parálisis cerebral, pueden no ser capaces de alcanzar objetos, pero aun así mostrarán el desafío principal: la incapacidad de mantener contacto táctil con un objeto o persona mientras usan la visión. Preste atención a lo que ayuda a su hijo; es posible que utilice su visión de manera más efectiva cuando alguien lo sostiene, le toca la mano o cuando se encuentra en posiciones específicas.

La claridad guía las intervenciones

Los profesionales de la educación utilizan estas diez características, junto con su gravedad y forma de manifestarse, como factores clave para diagnosticar la CVI.

Aunque la CVI no tiene "cura", comprender cómo se manifiesta cada rasgo en las distintas fases ayuda a los profesionales y a las familias a crear intervenciones específicas que fomenten el progreso.

Potencial para las personas con CVI

Con estrategias y adaptaciones constantes, el cerebro se entrena para procesar mejor lo que ven los ojos. El potencial para mejorar la visión funcional es enorme, y muchas personas logran alcanzar una visión casi normal.

Se anima a los padres a mantener expectativas altas y la vista puesta en el objetivo.

Chris Russell

In collaboration with Chris Russell, TVI

is a teacher of the visually impaired (TVI) and special education teacher with the New York City Department of Education, and was formerly the project coordinator of the New York Deafblind Collaborative. Through his work and experience, he’s known as an expert on CVI.

He can be reached at christopher.russell2013@gmail.com.