
Para entender qué es la epilepsia, resulta útil imaginar que el cerebro produce normalmente pequeños impulsos eléctricos con un ritmo predecible. Sin embargo, cuando alguien sufre una convulsión, estos impulsos eléctricos se vuelven anormales y envían señales erráticas.
Aunque cualquier cerebro tiene el potencial de sufrir una convulsión, algunas personas las experimentan con mayor frecuencia. En términos coloquiales, sus cerebros se "activan fácilmente".
Las personas que experimentan convulsiones frecuentes tienen una afección llamada epilepsia, un trastorno cerebral que provoca convulsiones recurrentes y no provocadas. A continuación, le ofrecemos una breve descripción general de la epilepsia y cómo puede ser la vida de quienes la padecen.
Síntomas de la epilepsia
Aunque sufrir una convulsión no indica necesariamente que se padezca epilepsia, su médico podría diagnosticarla si ha tenido dos o más convulsiones sin causa aparente, o una sola convulsión con un alto riesgo de sufrir más. Los síntomas pueden incluir:
- Pérdida del conocimiento: Durante una convulsión, algunas personas pueden perder el conocimiento y dejar de responder.
- Convulsiones o movimientos espasmódicos: En muchos casos, las convulsiones van acompañadas de movimientos espasmódicos rítmicos, que a menudo afectan a los brazos y las piernas.
- Episodios de mirada perdida: Ciertas convulsiones pueden hacer que una persona se quede con la mirada perdida y no responda durante un breve periodo de tiempo.
- Rigidez o espasmos musculares: Las convulsiones pueden causar rigidez muscular, espasmos o movimientos repetitivos.
- Auras: Algunas personas experimentan "avisos de epilepsia" llamados auras antes de que comience una convulsión. Estas auras pueden incluir olores extraños, sabores o alteraciones visuales.
Qué hacer si alguien está teniendo una convulsión
Mantenga la calma. Hay algunas medidas sencillas que puede tomar para ayudar a alguien que está sufriendo una convulsión, un punto clave para entender qué es la epilepsia y cómo manejarla:
- Ayude a la persona a recostarse en el suelo y gírela suavemente de lado.
- Despeje el área circundante de cualquier objeto duro o afilado. Quítele las gafas a la persona y afloje cualquier prenda que pueda tener alrededor del cuello (como una corbata).
- Coloque algo suave debajo de su cabeza.
- Permanezca con la persona hasta que la convulsión ceda. Luego, ayúdela a buscar apoyo o acompáñela a casa para asegurarse de que esté a salvo.
- Si la convulsión dura más de 5 minutos, llame al 911.
¿Cómo se diagnostica la epilepsia?
Para responder completamente a qué es la epilepsia, los médicos realizan varias pruebas para determinar si una persona tiene epilepsia e identificar su tipo. Las pruebas para la epilepsia incluyen:
- EEG para medir la actividad cerebral.
- Tomografía computarizada (TC) para crear una imagen del cerebro.
- Resonancia magnética (RM) para mostrar la estructura del cerebro.
- Tomografía por emisión de positrones (PET) para detectar daños cerebrales.
- Pruebas neuropsicológicas para medir las habilidades del habla, el pensamiento y la memoria.
¿Qué puede desencadenar la epilepsia?
La epilepsia puede afectar a cualquier persona, independientemente de su raza, género o grupo de edad.
Las posibles causas de la epilepsia incluyen factores genéticos, anomalías en el desarrollo cerebral, infecciones, lesiones cerebrales traumáticas, accidentes cerebrovasculares o tumores cerebrales. En muchos casos, una vez que se resuelve la causa subyacente, las convulsiones desaparecen. Sin embargo, alrededor del 50% de los casos de epilepsia no tienen una causa identificada.
Las personas que ya son propensas a las convulsiones pueden notar que ciertas actividades actúan como desencadenantes. Los desencadenantes comunes de la epilepsia que pueden provocar una convulsión son el estrés, el alcohol, la falta de sueño, luces parpadeantes y cambios hormonales.
¿Se puede curar la epilepsia?
Aunque no existe una cura conocida para la epilepsia, los avances en el tratamiento han hecho posible que la mayoría de las personas con esta afección controlen sus convulsiones de manera eficaz. Los métodos principales utilizados para tratar la epilepsia son:

1. Medicación antiepiléptica
Los medicamentos antiepilépticos suelen ser la primera opción de tratamiento y logran controlar las convulsiones en aproximadamente el 70% de los pacientes.
Sin embargo, no todas las pastillas para la epilepsia son seguras durante el embarazo, por lo que es importante hablar de cualquier inquietud al respecto con su médico. Si la medicación no es eficaz, su equipo médico podría recomendarle otros métodos de tratamiento (ver más abajo).
2. Dieta cetogénica
Algunas personas descubren que la dieta keto —una dieta alta en grasas y baja en carbohidratos— ayuda a reducir las convulsiones, especialmente en la epilepsia pediátrica o infantil. No obstante, esta dieta tiene algunos inconvenientes nutricionales, por lo que generalmente solo se prescribe cuando la medicación no ha dado resultado. Este método requiere una supervisión cuidadosa por parte de profesionales de la salud.
3. Estimulación del nervio vago (ENV)
El estimulador del nervio vago para la epilepsia es un dispositivo que se implanta bajo la piel del pecho. Este dispositivo envía impulsos eléctricos leves al nervio vago en el cuello, lo que ayuda a prevenir o reducir las convulsiones.
4. Neuroestimulación responsiva (RNS)
Este dispositivo se implanta en el cerebro o sobre su superficie, donde emite una estimulación eléctrica dirigida al detectar una convulsión inminente. El dispositivo RNS es más adecuado para un tipo de convulsiones llamadas convulsiones focales.
5. Cirugía
Existen varias opciones quirúrgicas para tratar la epilepsia. El tipo de cirugía depende del tipo de convulsiones que se presenten y de su causa. Por lo general, la cirugía para la epilepsia solo se recomienda cuando otras formas de tratamiento han resultado ineficaces.
Conclusión
Comprender qué es la epilepsia puede ayudar a las personas a controlar su afección de manera efectiva. Si tiene convulsiones que no están controladas, considere explorar las opciones de tratamiento mencionadas con su médico. Mientras tanto, evite conducir, use una pulsera de identificación médica y haga todo lo posible por evitar los desencadenantes de epilepsia identificados.
Una vez que la epilepsia se controla eficazmente, las personas pueden pasar meses o incluso años sin sufrir una sola convulsión. Aunque puede resultar desalentador seguir intentando encontrar el tratamiento adecuado, muchas personas que viven (y prosperan) con epilepsia le dirán que vale la pena el esfuerzo.
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