Terminar el año escolar con fuerza

Cierra el año escolar con intención y lleva los éxitos de este año al siguiente

Terminar el año escolar con fuerza

Cómo afrontar los últimos días de clase

La última campana del año escolar puede traer una mezcla de emociones, desde alivio hasta nostalgia o gratitud. Para las familias de niños con necesidades especiales, esos sentimientos suelen intensificarse.

Puede que tu hijo haya tenido un año difícil, o quizás haya sido maravilloso. Independientemente de cómo haya transcurrido, es de esperar que, durante estos últimos diez meses, haya adquirido nuevas habilidades y conectado con sus compañeros, terapeutas y el mundo que le rodea.

Puede que haya nuevas amistades que celebrar, tristeza por despedirse de profesionales con los que han construido una relación cercana, y metas no alcanzadas que generan frustración.

Antes de guardar las mochilas, aquí tienes algunas formas de ayudar a tu hijo a cerrar el año sintiéndose bien con lo vivido y entusiasmado por lo que vendrá 

Despídete con intención

En lugar de dejar que el año se desvanezca con el verano, tómate un momento para reconocer a las personas y los lugares que hicieron posible este año.

Da las gracias

Los niños que se comunican verbalmente pueden grabar un video o una nota de voz de 20 segundos agradeciendo a su maestro o asistente. 

Los niños no verbales pueden tomarse una foto sosteniendo un cartel colorido de "gracias" o entregar una tarjeta que hayan ayudado a decorar. 

Los regalos también pueden expresar la gratitud que sientes, y puedes involucrar a tu hijo en el proceso de envolverlos y entregarlos. Algunas ideas: 

  • Bolsa de tela personalizada: una opción considerada para un terapeuta que transporta materiales
  • Botella de agua de calidad: siempre apreciada por los cuidadores que trabajan duro
  • Difusor para el hogar: un regalo relajante que mejora su espacio
  • Tarjeta de regalo: una opción sencilla y flexible que les permite elegir

Captura el año

  • Instantánea: Toma una foto de tu hijo haciendo algo que le haya costado esfuerzo este año: junto a una pared con el abecedario que ya domina, columpiándose o con una obra de arte que haya creado. Es un recordatorio visual de que "puedo lograr cosas difíciles". 
  • Álbum de recuerdos: Para los niños a los que les cuesta gestionar las transiciones por aquello de "ojos que no ven, corazón que no siente", un pequeño álbum de fotos puede servirles de ancla. Incluye fotos de su profesor, de su terapeuta favorito y del autobús escolar. Repasarlo durante el verano ayuda a mantener vivos esos recuerdos positivos.

Marca el final

Las transiciones son más fáciles cuando están claras. Dale a tu hijo una forma física de señalar el cierre del año escolar.

  • La última carrera: El último día, si es posible, deja que tu hijo realice una actividad que hayáis elegido juntos para cerrar esta etapa, ya sea jugar por última vez en el patio o darle un último choque de manos al guardia de seguridad.
  • El recuerdo del último día: Hazle una foto a tu hijo sosteniendo un cartel con lo esencial: su edad, el nombre de su profesor, su "mejor recuerdo" y algo que haya aprendido. Es una foto bonita y una forma de que tu hijo procese su propio crecimiento.
  • Una carta para mi "yo del futuro": Sentaos juntos y escribid una carta corta para el "yo del próximo año". Incluid cosas como: "Fuiste muy valiente cuando sonó la alarma de incendios este año", o "Recuerda que la Sra. G te ayuda cuando te sientes frustrado". Guárdala para abrirla el primer día de clase en otoño.

Cierre alentador

Las palabras importan, especialmente al final del año. Ofrecerle a tu hijo afirmaciones sencillas puede ayudarle a terminar el curso sintiéndose bien consigo mismo y preparado para lo que viene.

Repetid una afirmación juntos durante la cena, en el coche de camino a casa o justo antes de dormir.

Elige una de estas opciones o crea la tuya propia:

  • "Soy lo suficientemente valiente para intentar cosas difíciles."
  • "Crezco un poco más cada día, incluso cuando no puedo verlo."
  • "Soy exactamente quien debo ser."
  • "Hice cosas increíbles este año."

Padres, ustedes también hicieron mucho este año. Tómense un tiempo para reflexionar sobre (y repetir) los cambios de perspectiva que quieren llevar consigo.

Algunos que vale la pena conservar:

  • "No tengo que hacerlo perfecto para hacerlo con amor."
  • "Estar presente, una y otra vez, es suficiente, y lo hice todos los días."
  • "Soy el padre o la madre que mi hijo necesita, siempre."
  • "Las metas que no alcanzamos no borran todo lo que logramos."
  • "Avanzamos este año, no siempre sobre el papel, pero sí de formas que realmente cuentan."

Preparando el éxito del próximo año

Y cuando estés listo para mirar hacia adelante, la mejor manera de prepararte para el próximo año es asegurarte de que lo que funcionó este año no se pierda en la transición.

  • Evalúa los logros: Dedica una hora a organizar los IEP, los informes de progreso y las muestras de trabajo de este año que reflejen lo que tu hijo es capaz de hacer.
  • La hoja de trucos de "lo que funciona": Crea una lista sencilla de una página con viñetas para el maestro del próximo año.
    • Adaptaciones: "Le va mejor con un temporizador visual."
    • Regulación: "Cuando empieza a tararear, necesita un descanso."
    • Intereses: "Si le hablas de trenes, tendrás toda su atención."
  • Una transición fluida: Pregunta a los profesores o terapeutas actuales si estarían dispuestos a escribir un "consejo profesional" para quien ocupe su puesto a continuación. A menudo, la conexión entre el personal aporta información que no queda reflejada en una evaluación formal.

Has estado presente todo el año

Tu hijo se ha esforzado mucho este año. Ha aprendido a desenvolverse en un mundo complejo y cada pequeño triunfo es un gran logro.

Y tú, como padre o madre, también te has esforzado. Has sido su defensor, su intérprete, su apoyo constante. Tanto si este año ha sido un éxito como si ha sido una sucesión de días de "vamos a intentar superarlo", has estado ahí.

Sea lo que sea que traiga este verano, seguirás construyendo sobre el trabajo que has realizado durante todo el año.