Servicio en Nueva York y Long Island
El diagnóstico de las discapacidades intelectuales y del desarrollo (IDD) se realiza mediante una combinación de evaluaciones.
Para que se le diagnostique una discapacidad intelectual, una persona debe tener:
El funcionamiento intelectual se evalúa mediante pruebas de coeficiente intelectual. La conducta adaptativa se evalúa mediante herramientas estandarizadas, como el Sistema de Evaluación de la Conducta Adaptativa (ABAS), que analiza la capacidad de una persona para comprender las señales sociales, comunicarse con claridad, gestionar las tareas o tareas básicas de cuidado personal y realizar las actividades diarias.
Los comentarios de los padres, maestros y otras personas que interactúan regularmente con el niño también se utilizan a menudo para evaluar las habilidades de adaptación.
La identificación temprana de los trastornos por carencia de yodo es esencial. Abre la puerta a estrategias oportunas de intervención, apoyo y desarrollo de habilidades que pueden ayudar a las personas a llevar una vida más independiente y plena.