¿Qué tratamientos y terapias existen para el TEA?
Cuando un niño recibe un diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA), los padres suelen recibir recomendaciones contradictorias; es posible que les sugieran probar terapia del habla, ABA, terapia ocupacional, apoyos escolares y más. Toda esa información puede resultar abrumadora rápidamente.
La verdad es que no existe un plan de tratamiento único que funcione para todas las personas con autismo. Diferentes terapias ayudan con diferentes desafíos, y el apoyo adecuado depende de las necesidades únicas de su hijo.
A continuación, presentamos posibles dificultades que su hijo podría estar enfrentando y las formas de tratamiento que pueden ayudar a los niños a superar esos obstáculos:
Si a su hijo le cuesta comunicarse...
La terapia del habla puede ayudar. Para un niño, esto puede significar aprender sus primeras palabras. Para otro, puede significar aprender a expresar sentimientos, comprender señales sociales o mantener una conversación.
Si su hijo se siente abrumado por el ruido, las texturas de la ropa o las rutinas diarias...
La terapia ocupacional (TO) puede ser beneficiosa. La TO ayuda a los niños a manejar los desafíos sensoriales y a desarrollar habilidades motoras finas. Un niño que rechaza cierta ropa, tiene dificultades con la escritura o no puede tolerar demasiada estimulación puede beneficiarse de este tipo de apoyo.
Si su hijo tiene dificultades con la flexibilidad, la seguridad o las habilidades cotidianas...
El Análisis de Comportamiento Aplicado (ABA, por sus siglas en inglés) es una terapia comúnmente recomendada para niños con TEA. Se centra en desarrollar habilidades prácticas y reducir comportamientos que interfieren con la vida diaria. Los objetivos pueden incluir la comunicación, el autocuidado, la conciencia de seguridad, la flexibilidad y el seguimiento de rutinas.
Si a su hijo le cuesta conectar con los demás...
Algunas terapias de desarrollo y basadas en las relaciones ayudan a los niños a comunicarse, jugar, aprender y construir vínculos con las personas de su entorno. Estos enfoques a menudo involucran a padres y cuidadores. Algunas familias también exploran programas basados en las relaciones, como Son-Rise.
Si su hijo tiene dificultades en la escuela...
El apoyo escolar puede ser de ayuda. Esto puede incluir un IEP (Programa de Educación Individualizado), terapia del habla, terapia ocupacional, adaptaciones en el aula o apoyo adicional durante la jornada escolar. Un niño puede recibir descansos sensoriales, ayuda con las transiciones o apoyo para desenvolverse en situaciones sociales.
Si su hijo tiene dificultades con la ansiedad o emociones intensas…
El apoyo a la salud mental puede ayudar a niños y adultos a comprender sus sentimientos, manejar el estrés y desarrollar habilidades de afrontamiento. Esta categoría puede incluir terapia individual, terapia familiar, apoyo de pares y otras formas de asesoramiento.
Si su hijo necesita apoyo fuera de las sesiones de terapia...
Los servicios de la OPWDD pueden brindar ayuda adicional. Según la elegibilidad, servicios como la habilitación comunitaria (Com Hab), el respiro, el apoyo vocacional y los programas diurnos pueden ayudar a desarrollar habilidades, fomentar la independencia y promover la participación en la vida comunitaria.
Encontrar el apoyo adecuado para su hijo a menudo implica un proceso de prueba y error. Lo que funciona bien para un niño puede no ser lo más adecuado para otro, y lo que funciona para un niño de 5 años puede dejar de ser efectivo durante la adolescencia.
Sin embargo, el objetivo es siempre el mismo: trabajar con las fortalezas y necesidades de su hijo, y brindarle herramientas para comunicarse, adquirir habilidades y manejar la vida diaria de la mejor manera posible.
