¿Qué es Com Hab?
La Habilitación Comunitaria (Com Hab) es un servicio de exención de la OPWDD diseñado para ayudar a las personas con discapacidades a desarrollar o mejorar las habilidades que necesitan para vivir de forma más independiente en sus hogares o en la comunidad. Los servicios se prestan habitualmente en el domicilio o en entornos comunitarios.
El apoyo de Com Hab puede ayudar a una persona a dominar habilidades como:
- Habilidades sociales: Establecer conexiones con los demás y mejorar la capacidad de comunicación.
- Autodefensa: Conocer sus derechos y responsabilidades y tomar decisiones informadas por sí mismos.
- Desplazamiento por la comunidad: Desplazarse con seguridad por lugares locales y utilizar el transporte público.
- Gestión del dinero: Adquirir conocimientos financieros y desarrollar habilidades de elaboración de presupuestos.
- Preparación de alimentos: Planificación de comidas y cocina.
- Socialización: Participar en pasatiempos y actividades comunitarias.
- Participación comunitaria: Participar en actividades de voluntariado y oportunidades laborales.
La habilitación comunitaria se lleva a cabo en el hogar o en el entorno local de la persona. El apoyo es individualizado, lo que facilita la adaptación de las sesiones al ritmo, las fortalezas y los objetivos de cada persona. Este enfoque permite que cada individuo desarrolle habilidades en los mismos entornos en los que las pondrá en práctica.
¿Cómo funciona la habilitación comunitaria?
La habilitación comunitaria comienza identificando las habilidades en las que la persona necesita trabajar. Estos objetivos se establecen mediante una evaluación y conversaciones detalladas con la familia.
Una vez establecidos los objetivos, un Profesional de Apoyo Directo (DSP, por sus siglas en inglés) se reúne regularmente con la persona para trabajar en el cumplimiento de dichas metas.
Por ejemplo, un adolescente que se siente abrumado en las tiendas puede practicar salidas breves a la comunidad con un DSP. Un niño con dificultades de organización puede trabajar en rutinas de limpieza o en la planificación de sus tareas escolares. Un adulto que desee participar en actividades comunitarias puede practicar el uso del transporte o cómo desenvolverse en lugares públicos.
La constancia de la habilitación comunitaria ayuda a establecer rutinas que se trasladan a la vida diaria. Con el tiempo, las personas adquieren habilidades que les hacen sentirse más capaces y les permiten participar de forma más activa en la vida comunitaria. Los padres también se benefician al contar con un apoyo estructurado en lugar de intentar gestionar cada desafío por su cuenta.
La habilitación comunitaria es flexible. Las sesiones pueden programarse en función de la escuela, el trabajo y las citas médicas. Los objetivos pueden ajustarse a medida que la persona crece o cuando surgen nuevas necesidades. Un buen plan de habilitación comunitaria se adapta a la persona, no al revés.
Si desea saber si la habilitación comunitaria es adecuada para su familia, Hamaspik puede explicarle los requisitos, ayudarle a entender sus opciones y apoyarle para que comience a recibir servicios con total confianza. Contáctenos para hablar con un especialista en servicios.
