Las personas con trastornos del desarrollo intelectual (DI) experimentan limitaciones tanto en el funcionamiento intelectual como en las conductas adaptativas (como las habilidades sociales o las habilidades de la vida diaria).

Aunque la DI tiene criterios de diagnóstico claros, puede manifestarse de forma muy distinta de una persona a otra. Para ayudar a describir el rango de necesidades de apoyo, las discapacidades intelectuales se agrupan en cuatro niveles: leve, moderado, grave y profundo.

Los cuatro niveles de DI son:

  • Discapacidad intelectual leve – Las personas pueden dominar la lectura, la escritura y las matemáticas a nivel de escuela primaria. Por lo general, pueden vivir de forma bastante independiente, pero pueden necesitar ayuda con tareas más complejas, como administrar el dinero o planificar a futuro.
  • Discapacidad intelectual moderada – Las personas pueden aprender lectura y matemáticas básicas con apoyo. Necesitan ayuda regular con las actividades diarias.
  • Discapacidad intelectual grave – Las personas pueden comprender una comunicación sencilla y utilizar frases cortas o gestos para expresarse. Por lo general, necesitan el apoyo constante de un cuidador.
  • Discapacidad intelectual profunda – Las personas se comunican principalmente a través de métodos no verbales, como expresiones faciales o gestos, y suelen requerir cuidados y apoyo a tiempo completo.

La mayoría de las personas con discapacidad intelectual necesitarán algún tipo de apoyo a lo largo de sus vidas. Sin embargo, es importante recordar que alrededor del 85% de las personas con DI se encuentran dentro de la categoría "leve" y, con el apoyo adecuado, muchas pueden llevar vidas relativamente independientes y felices.

Obtenga más información sobre cada uno de los cuatro niveles de DI aquí.

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